ULCERAS DE EXTREMIDADES INFERIORES
Se comete frecuentemente el error de considerar todas las ulceras de las extremidades inferiores como venosas, por lo que es importante que un especialista diferencie y confirme la causa. Se deben identificar también las ulceras mixtas, es decir un paciente puede tener una ulcera venosa pero ser diabético, hipertenso, estar bajo tratamiento con corticoides, etc, la importancia del diagnóstico nos va a dar la pauta para el tratamiento y la evolución.
Las ulceras venosas se deben a una Insuficiencia Venosa Crónica mal tratada, ya sea como consecuencia de un síndrome post-flebítico es decir después de una trombosis o por várices primarias severas no tratadas.
La ulcera se produce por una mala oxigenación de la piel al fallar el intercambio de oxígeno a nivel capilar y no haber un correcto drenaje. Se precede por un cambio progresivo en el color de la piel, cada vez más oscura, comienza a picar, se adelgaza y producto del rascarse o pequeños traumatismos aparece una herida que si no es bien tratada se irá agrandando siendo cada vez más difícil su cierre por la mala calidad de la piel, lo que la diferencia de las heridas en piel sana. Esto produce desesperación en pacientes y terapeutas, cambiando indicaciones según "el consejo del día", agravando el problema.